11 jul. 2007

Metamorfosis en la selva

En el noroeste de la patagonia africana, en una selva remota, distintos tipos de especies animales vivían bajo el regimen del dictador Insulinus, que tenía a su batallon de "palitos de la selva", que inpartian justicia injustamente en el territorio. Pero esto no viene a la historia que se esta por contar, esta historia tiene muchos condimentos extravagantes, que van a llevar a que en el final se casen un ropero con un diseñador de moda, pero será al final.
En la selva como ya dijimos había muchos animales, nosotros hablaremos de los caballos promiscuos, esta es una raza que se dedicaba a tener muchos hijos con diferentes hembras, que luego a ellas las abandonaban, y se iban con sus potriyitos recorriendo distintos lugares y enseñandoles dicha promiscuidad y continuando la procreacion. Una tarde, un grupo de caballos acompañaba a sus hijos, en una expedicion hacia el río, les iban a enseñar a sus hijos a pescar caballa, y a seducirlas, porque estos caballos no solo tenian relaciones con las yeguas, sino que tambien con caballa y con hipocampos meteorologos. Cuando el grupo se dirigía hacia el río, de golpe ocurrió algo en el pequeño potriyo llamado Rastriyo Relinchety, mientras veía que el grupo se alejaba, sus piernas no podían moverse, estaban paralizadas, y el perfume del amor se inpregnaba por sus poros, así de golpe, sin quererlo ni buscarlo, se enamoró. Ahí estaba su amada, dura, solo el tenue viento la movía, colorida por donde se la miraba, bella y llena de peras, claro, era una planta de peras, vulgarmente llamada peral. Rastriyo estaba tan enloquesido, que ni siquiera le intento hablar, lo unico que hiso fue montarla y penetrarla con su largo y grueso miembro virgen. Y ahí estaban, ella inmutable, y él moviendose como quien tiene un ataque de taquicardia en una montaña rusa. Al finalizar el hecho, Rastriyo se juró no volver a alejarse de ella y se echó a dormir a su lado. A las 4 horas, Rastriyo fue despertado por su padre con un lenguetazo en la nuca, y lo obligó a retirarse de ahí, él se negó diciendole a su padre que no quería ni caballa, ni hipocampos ni yeguas, él quería a su peral, pero fue en vano. Su padre lo cargó y se lo llevó muy lejos. Como los caballos promiscuos nunca vuelven a pasar por el mismo lugar, Rastriyo no volvio a ver nunca mas a su amada. Esta, llamada Gladis Perales, quedó anodadada por este hecho, ya que era su primera vez, con un caballo, porque ya había experimentado con un pájaro carpintero y con un roble.
Al poco tiempo, Gladis notó que estaba embarazada, que aquella aventurita le daría un hijo, y decidió tenerlo, aunque su hijo nunca conociera a padre. A los 9 meses, nació el hijo huerfano de padre, era un ropero sano y muy lindo. Ella le puso Ropero Relinchety, dandole el apellido de su padre, al que nunca iba a conocer. Ropero crecía y crecía, y cada vez se aburría mas de la vida sedentaria de su madre, así que un día se canso y huyó hacia la gran ciudad. Allí todo se le dio muy rápido, consiguio trabajo en una muebleria, luego de estar 2 meses expuesto para que alguien lo compre hasta que llegó el gran día. El comprador era un diseñador de ropa totalmenete asexual, no era ni homo ni hetero, pero al ver a este ropero lo compró y se lo llevó a vivir a su mansión en la ciudad de Mar Chiquita, después de 3 años de concubinato, se casaron, tuvieron 5 perchas y fueron felices.

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