2 ago. 2007

El colador cerebral

El hombre entrelaza palabras para que éstas unidas lleguen a reflejar lo que habita en su cerebro. Pero muy pocos saben que para que cada palabra salga a la superficie, debe pasar por "el colador cerebral", que dejará pasar a las palabras que vengan con la actitud de decir algo razonable o coherente.
Todas las palabras herejes, que quieran salir para decir "nada", serán retenidas por el colador.
Esas palabras obstaculazadas (convertidas en frases) estan aquí gracias a un contacto que tenemos en el bulbo raquideo.


El coheficiente intelectual de un cubito de hielo, estará deshilachado pero es una cascada en cuenta regresiva al lado de la razonabilidad del dedito con taco-aguja.

Probando la acrobacia del vermut, siento que puedo teledirigirme como una aceituna que quiere cruzar una calle muy transitada por dentaduras que van a la velocidad de un bichito de luz.

Puedo ser oblicuo, puedo ser embudo, puedo ser ombligo, puedo ser moño, puedo ser acuario, puedo ser todo lo que esté en la mente de un pincel, pero como 4 estacas arpilleras creo que nunca podré ser.

Gas, multitud y fanatismo, son las cosas que determinan si una percha está bien colgada.


2 comentarios:

El_Sonriente dijo...

o_O, eso me recuerda un poco al arte de antaño llamado "Dadaismo", casi cassi tal cual.

Saludos.

tan versátil como acústica dijo...

"Probando la acrobacia del vermut, siento que puedo teledirigirme como una aceituna que quiere cruzar una calle muy transitada por dentaduras que van a la velocidad de un bichito de luz"

dada, s� y con una combinaci�n b�rbara de elementos de distinta familia.